Gastronomía
EL SABOR DE LA COMIDA
Sobre un mantel tejido en algodón de Ixmiquilpan, se hallan las jarras con agua fresca de garbullos de Tasquillo, con agua miel de Apan, con garapiña de Pachuca o con acachul de Acaxochitlan. En el centro brilla la loza engredada de Huasca o de Tulancingo, lista para servir en ella uno a uno de los diferentes platillos de Hidalgo | ![]() |
![]() | Si la fiesta fuera en el Mezquital o en la Altiplanicie Pulquera, la comida podría formarse con cinco especies de chinches, cuatro de larvas de mariposa, hormigas mieleras, chicharras, escarabajos picudos de nopal, huevecillos de hormiga roja (escamoles), gusanos blancos, gusanos rojos de maguey (chinicuiles), gusanos de mezquite (xamues), gusanos de nopal y gusanos de maíz. Los habría preparados de muchas formas: al natural, en tacos, asados, capeados en tortilla de huevo, acompañados de salsas, en caldillo de jitomate, o fritos en aceite, en manteca de puerco o en mantequilla. |
Según estudios realizados por el instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), varios de los insectos que en ese momento saboreaban tienen 70% de contenido proteínico o sea más proteínas que el pescado, el huevo, el pollo y la carne de puerco, y casi tantas como la carne de res; no faltarían los xagis, y los frijoles tiernos con carne; o quizás el ximbo, un bagre aderezado con yerbas, envuelto en pencas de maguey y vaporizado al horno. Y por supuesto, el plato fuerte que es la barbacoa, sobre todo si se prepara a la usanza de antaño: con borrego de cabeza prieta, con pencas de maguey pulquero en producción para que suelten buen jugo y cubierto el hoyo con tierra negra del Mezquital. Solo así, dicen los enterados, la carne y el consomé saldrán en su punto.
La barbacoa se acompañaría con un chicharrón de Tezontepec, con mixiote de carnero envuelto en tela de maguey de Pachuquilla o con pan de pulque y cocoles de anís que hacen en Tizayuca. | ![]() | |
Un festejo en la Comarca Minera no olvidaría la delicia de los pastes, esas empanadas de harina de trigo, manteca y yema de huevo, que nos dejaron de recuerdo los ingleses que vinieron a Real del Monte el siglo pasado. |
queso de tenate ; así como las conocidas tulancingueñas , tortillas doradas en aceite con relleno de pierna de cerdo, cebolla, jitomate y crema, que se sirven con rajas curadas de chile verde.
En la Sierra de Tenango servirían chorizo, cecina enchilada, frutas en conserva, miel de abeja, una taza de espumoso chocolate de metate para sopearse con galletas de maíz azucaradas.
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Pachuca y otras poblaciones de la Comarca Minera y de la Sierra Baja, llevaría sus mejores dulces al banquete. Pueden ser los jamoncillos de leche olas tradicionales palanquetas de piloncillo prieto sobre hoja de maíz, ambos cubiertos con cacahuate, con pepita de calabaza o con nuez. También habría dulces de coco molido, el acitrón que se obtiene de la biznaga o del chilacayote, y una gran variedad de frutas cristalizadas. Para la hora dela merienda, aportarían el pan de queso, las marquesotas de huevo, los cocoles y esas pequeñas galletas de harina de trigo que llaman frutas de horno.
La Huasteca para ofrecer alguno de sus guisos regionales: el conocido plato huasteco (cecina con enchiladas verdes y frijoles refritos), las enchiladas huastecas (tortillas con chile seco acompañadas de queso fresco de grano) y los frijoles huastecos, estaría presente la especialidad de la casa: el zacahuil, un tamal de uno o dos metros de largo, envuelto en hojas de plátano. Tan grande es, que se necesitan dos personas para cargarlo, y tan abundante que daría de comer a todo los invitados. Su forma de ha extendido a la Sierra Alta y a la vega de Meztitlan, nada mas que aquí lo nombran zacatamal, y a veces lo envuelven en hoja de milpa en lugar de la de plátano. | ![]() |
Hmmm la comida ha terminado. Para tener una buena digestión, lo mejor es caminar por Pachuca y sus alrededores que se suguieren en esta tu página







